Relación de los adolescentes con la familia

Lun 28 de May de 2018

La adolescencia es un periodo de cambio y, como tal, esto va a implicar una transformación de la relación que tiene con su familia. El verdadero objetivo de estos cambios va a ser la búsqueda de su propia personalidad, su manera de enfrentarse a las dificultades, la forma de expresarse para encontrar su rol en la sociedad e incluso dentro de su familia y, así, la manera de sentirse querido y respetado tal y como es. Llegar a la etapa adulta significa ser responsables de sus actos, elegir de entre las opciones la mejor para cada uno y aprender de los errores.

Por otra parte, la familia va a ser un pilar fundamental en un momento en el que el adolescente se va a encontrar perdido y va a necesitar ayuda, a pesar de que es la etapa en la que se deja influir más por su grupo de iguales.

La influencia en la familia durante el desarrollo del adolescente será vital. Si esta influencia es positiva, tendrá mucho camino ganado en su integración dentro de la sociedad adulta, facilitando la toma de decisiones y consiguiendo asumir nuevas responsabilidades. De esta manera madurará de forma sana.

Si, por el contrario, la influencia por parte de su familia y su entorno es negativa, puede ser por exceso celo con el hijo, o por no establecer normas adecuadas para su enfrentamiento en la sociedad, el trabajo será más duro y más difícil.

 

Necesidad de la familia en esta etapa

La familia será el núcleo necesario para:

  • Recibir el apego, la protección y el cariño que precisan en este momento de indecisiones y de sentirse en ocasiones, perdidos y solos. Esto va a hacer que ellos sean más tolerantes hacia el mundo, se enfrentarán con más confianza y con más capacidad para afrontar las adversidades.
  • La necesidad de independencia y el respeto a sus ideas, sin chantaje económico ni imposición a la fuerza, ya que perderán nuestra confianza. Los adolescentes precisan de diálogo y comprensión. Es la única manera que ellos crean lo que les decimos.
  • Menospreciar su aspecto o humillarles con las palabras pueden hacer que se sientan incomprendidos, mostrándose desafiantes, introvertidos y muy reservados.
  • La importancia de la información en cuanto a relaciones afectivas, sexualidad, consumo de drogas, ya que se enfrentarán tarde o temprano a situaciones en las que tendrá que decidir. Si la información la recibe de la familia, esta decisión será tomada conociendo de antemano todas las consecuencias.

“Choque” del adolescente con la familia

Como en todas las relaciones, la que existe en una familia con los hijos adolescentes está caracterizada por la presencia ocasional de conflictos. Si a esto añadimos el momento de cambio del adolescente y su desarrollo de personalidad, el tema se multiplica por infinito…

Conforme el joven va madurando los enfrentamientos irán menguando y todo se irá relajando. Recordar en estas situaciones que esto es un periodo por el que todos hemos pasado y que sólo el 10% de los adolescentes son  problemáticos.

En las situaciones de conflicto, es importante recordar que:

  • Entender la posición del adolescente y por el momento en el que está pasando.
  • Intentar expresar los sentimientos de forma calmada.
  • No valorarle.
  • En ocasiones, es mejor evitar el enfrentamiento directo y aplazar la discusión.
  • Utilizar la negociación y el razonamiento.
  • Hacer partícipe al adolescente de la búsqueda de soluciones al conflicto.

Si el tema se desborda, es conveniente pedir ayuda a un profesional.

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