Control de esfínteres

Lun 19 de Mar de 2018

El control de esfínteres es un proceso de maduración y aprendizaje del control de la micción y la defecación (es decir, aprender a hacer el “pipí” y la “caca”), que tiene lugar durante la infancia.

La mayoría de los niños alcanzan la maduración:

  • Para el control diurno: entre los dos y los tres años.
  • Para el control nocturno: sobre los 5 años.

El momento en que cada niño consigue la maduración del sistema nervioso va a ser determinante para conseguir el control de esfínteres. Cada uno lo realizará a una edad determinada, lo mismo que no todos los niños empiezan a andar o a hablar a la misma edad. También puede haber situaciones que harán que el niño tarde más o menos en conseguirlo. Cualquier situación que suponga tensión o ansiedad puede retrasar el control de esfínteres.

¿Cuándo quitar el pañal?

Hay que asegurarse que el niño está maduro para conseguirlo. Hay elementos que nos indican que el niño ya está preparado para intentar el control de esfínteres y, por consiguiente, para poder quitarle el pañal:

  • El niño debe saber algunas palabras relacionadas con el uso del váter y debe saber su significado (“pipí”, “caca”).
  • Debe conocer las partes de su cuerpo relacionadas con el “pipi” y la “caca” e identificarlas.
  • Entender órdenes sencillas y que sepa imitar.
  • Que no tenga miedo a sentarse en la taza del váter ni miedo al ruido de la cisterna.
  • Que distinga entre si está seco o mojado.
  • Debe ser capaz de bajarse la ropa y luego subírsela solo.
  • Le puede ayudar saber ir al cuarto de baño solo.
  • Se levanta seco/a de la siesta o aguanta 2-3 horas con el pañal seco.

¿Qué pueden hacer los padres para ayudar al niño?

Lo primero es considerar que todo aprendizaje requiere su tiempo y que nunca se debe forzar la situación ya que esto puede ser contraproducente y retrasar el logro del control de esfínteres.

  • Lo primero, es importante que todas las personas que se impliquen en este aprendizaje sigan las mismas técnicas.
  • Siempre se suele intentar en verano porque:
    • Llevan menos ropa.
    • Si se mojan se evita que cojan frío.
  • Enseñarles que ir al baño es algo natural que lo hace todo el mundo, dejarle que observe cómo lo hace algún hermano u otro niño porque así querrá imitarlo.
  • Usar ropa fácil de quitar. Le enseñaremos a bajarse y subirse la ropa. Ponerle una braguita o un calzoncillo que le guste y quitarle el pañal.
  • Hacer prácticas sentándole un corto período de tiempo (no más de 5 ó 10 minutos para evitar la aparición de hemorroides) en el orinal. Aprovechar un momento en que se vea que se encoje o se pone colorado, justo después de comer (en ese momento la necesidad de evacuar es más apremiante) o antes de acostarse. Si se quiere sentar en el váter, usar un adaptador y/o un elevador para que no le cuelguen las piernas.
  • Intentar que no haya distracciones cuando lo intente.
  • Cualquier intento se premiará con besos, abrazos o palabras cariñosas. Más adelante sólo se premiarán los éxitos aunque se seguirán elogiando los intentos.
  • Nunca castigar, regañar, avergonzar, humillar o gritar cuando el niño se haga “pipí” o “caca” encima. Esto puede retrasar aún más el aprendizaje. Le cambiaremos y le explicaremos lo bien que se está seco y limpio.

Lo normal es que controlen la “caca” antes que el “pipí” y que controlen durante el día muchos meses antes que durante la noche, pero cada niño tendrá una evolución diferente.

 

MUCHA SUERTE Y MUCHA PACIENCIA.

Información adicional:

¿Qué busca?