Establecimiento de límites

Lun 4 de Jun de 2018

El mantenimiento de unas normas claras es estrictamente necesario para conseguir que el niño alcance una conducta adecuada en la sociedad.

  • Las normas deben ser:
    • Explícitas.
    • Compartidas por todos los miembros de la familia.
    • Muy concretas.
    • Estables y no arbitrarias.
    • Coherentes y constantes.
  • La disciplina se debe ver como enseñanza y no como castigo. Aprender a seguir las reglas mantiene al niño seguro y le ayuda a aprender la diferencia entre lo que es correcto o no.
  • Una vez establecidas las reglas, los padres deben explicarle las consecuencias de romper las reglas. También es muy importante recibir halagos por seguirlas.
  • Las consecuencias deben ser apropiadas a la situación y la edad del niño y lo más inmediato posible, para relacionarlas con haber roto la norma.
  • Las consecuencias también deben ser de poca duranción, para enfatizar lo positivo, de nuevo.
  • No es descabellado permitir que el niño experimente las consecuencias de su comportamiento, dejándole algo de libertad para ver los resultados, siempre bajo la vigilancia de los padres para evitar daños.
  • Evitar actuar según el estado de ánimo, ya que podemos liar a nuestros hijos en cuanto a las consecuencias de su comportamiento porque:
    • Si se está de buen humor, nos mostraremos más relajados y permisivos en cuanto a las normas.
    • Mientras que si se está de mal humor, estaremos más nerviosos o cansados y nos mostraremos más severos y menos flexibles.
  • Hay que ser consecuente con las normas que predicamos. No imponer amenazas que luego no se puedan cumplir.
  • Hablar con su hijo como usted desearía que alguien le hablase a usted si lo estuviese regañado. No se debe recurrir al grito o a faltarle el respeto.
  • Hay que permitir la negociación y flexibilidad; esto puede ayudarle a establecer las destrezas sociales.

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