
Consumir forma parte de nuestra vida cotidiana. Cada día tomamos decisiones relacionadas con la compra de productos, la contratación de servicios, las compras por Internet, el uso de suministros básicos o la gestión de nuestra economía doméstica.
Aprender a consumir significa disponer de información para elegir de forma responsable, segura y consciente. Conocer nuestros derechos como personas consumidoras, comparar opciones antes de comprar, interpretar correctamente la información que nos ofrecen las empresas y adoptar hábitos de consumo sostenibles son aspectos fundamentales para tomar mejores decisiones.
Algunas recomendaciones básicas son: