El Laboratorio de Consumo es un servicio técnico especializado que colabora en la protección de los derechos de las personas consumidoras.
Entre sus actividades se encuentran el análisis y ensayo de productos de consumo, la realización de estudios y controles de mercado, y la comprobación del cumplimiento de los requisitos de seguridad, calidad e información exigidos por la normativa. Estas actuaciones permiten detectar posibles riesgos, fraudes o incumplimientos que puedan afectar a las personas consumidoras.
Además, el laboratorio participa en campañas de control, elabora informes y estudios comparativos sobre productos y servicios, y proporciona información técnica que ayuda a las administraciones públicas a desarrollar actuaciones de vigilancia y protección de las personas consumidoras.
Con su trabajo, el Laboratorio de Consumo contribuye a hacer el mercado más seguro, transparente y fiable, ofreciendo información objetiva que facilita decisiones de compra mejor fundamentadas.

