La vuelta al cole supone cada año un importante esfuerzo económico para muchas familias. Aunque el gasto varía en función de las necesidades de cada alumno, distintos estudios sitúan el desembolso medio inicial de septiembre en torno a los 500 euros por estudiante, una cantidad que incluye libros, material escolar, ropa, calzado y otros productos necesarios para comenzar el curso.
Desde el Instituto de Consumo de Extremadura se recomienda planificar las compras con antelación y adoptar hábitos de consumo responsable que permitan ajustar el presupuesto familiar sin renunciar a la calidad ni a la seguridad de los productos.
Recomendaciones y consejos
Uno de los primeros pasos consiste en revisar el material disponible en casa y reutilizar aquellos artículos que se encuentren en buen estado, como mochilas, estuches, carpetas o ropa escolar. Esta práctica permite reducir gastos y contribuye a un consumo más sostenible.
Es muy aconsejable también elaborar una lista de necesidades reales, consultar previamente las indicaciones facilitadas por el centro educativo y fijar un presupuesto máximo antes de acudir a las tiendas. Comparar precios y calidades entre diferentes establecimientos sigue siendo una de las medidas más eficaces para ahorrar.
Además, la reutilización y el intercambio de materiales se consolidan como una de las principales tendencias de consumo en el ámbito escolar. Cada vez más familias recurren a programas de préstamo de libros de texto, mercados de segunda mano e iniciativas de intercambio impulsadas por centros educativos y asociaciones de familias.
A la hora de realizar las compras, es fundamental conservar siempre el ticket o la factura, ya que serán necesarios para ejercer los derechos de las personas consumidoras en caso de incidencias o reclamaciones. También conviene informarse previamente sobre las condiciones de cambios y devoluciones de cada establecimiento.
Si la compra se realiza por internet, las personas consumidoras disponen, con carácter general, de un plazo de 14 días naturales para ejercer el derecho de desistimiento y devolver el producto sin necesidad de justificar su decisión.
Desde Incoex también recordamos la importancia de comprobar que el material escolar cumple los requisitos de seguridad exigidos y cuenta con el etiquetado adecuado, especialmente cuando se trata de productos destinados a los más pequeños. Conviene verificar, por ejemplo, que pinturas, rotuladores, plastilinas o adhesivos incorporan el marcado CE cuando resulte exigible; que las tijeras infantiles disponen de puntas redondeadas adaptadas a la edad de los menores; que los productos incluyen instrucciones de uso y advertencias de seguridad en castellano; y que el etiquetado identifica claramente al fabricante o responsable de la comercialización. Asimismo, es recomendable extremar la precaución con artículos que, por su forma, color o aroma, puedan confundirse con alimentos o golosinas, ya que pueden entrañar riesgos para los más pequeños.
La vuelta al cole puede convertirse también en una oportunidad para fomentar entre niños y jóvenes hábitos de consumo responsable, enseñándoles a valorar la reutilización de recursos, evitar compras impulsivas y realizar un uso adecuado de los materiales escolares.
En definitiva, planificar las compras, reutilizar siempre que sea posible, comparar precios y conocer los derechos de las personas consumidoras son algunas de las claves para afrontar el inicio del curso escolar de forma más económica, segura y sostenible.









