Es el conjunto de acciones destinadas a mantener el hogar y su entorno en óptimas condiciones. Incluye posesiones y efectos personales tales como la ropa, artículos de decoración, estancias de la casa, etc.
¿Qué ocurre cuando hay una alteración cognitiva?
¿Qué podemos hacer?
DURANTE EL CONFINAMIENTO
Es importante que la persona siga una rutina, en la que, en el caso de que sus condiciones se lo permitan, se incluyan tareas de cuidado del hogar. Si vive sola, se le hará una supervisión telefónica y se contará, si es posible, con ayuda a domicilio.
Si está confinada con nosotras/os, repartiremos dichas tareas del hogar para que sea partícipe, facilitándole ayuda en el caso de que sea necesario: Incitando a que termine aquello que empiece, entrenando el uso de nuevos aparatos y electrodomésticos, poniéndole pautas cortas cerca para cuando tenga que usarlos, aprovechando el momento del día en el que está más activa/o, etc.
Respete los tiempos necesarios para desarrollar la tarea, tenga paciencia y ofrezca solo la ayuda necesaria. Ahora tenemos más tiempo para seguir el ritmo adaptándolo a las rutinas de actividad y descanso necesarias. Procure terminar una actividad antes de comenzar otra, no superponerlas ni dejarlas inconclusas.