El Área de Salud de Coria ha constituido oficialmente la Comisión Comunitaria de Salud de la Zona Básica de Salud de Moraleja, un órgano de participación, coordinación y colaboración intersectorial destinado a promover actuaciones de salud comunitaria y mejorar el bienestar de la población del territorio. La constitución tuvo lugar el pasado 29 de julio en el Centro de Salud de Moraleja y se enmarca en lo establecido por el Decreto 61/2019, que regula las Comisiones Comunitarias de Salud de Extremadura.
La nueva comisión nace con el objetivo de fortalecer el trabajo conjunto entre las instituciones públicas, los profesionales sanitarios, el ámbito educativo, los servicios sociales, el tejido asociativo y la ciudadanía, partiendo de la premisa de que la salud está condicionada por múltiples factores sociales, económicos, ambientales y sanitarios. Asimismo, busca favorecer la participación activa de la población en la planificación de actuaciones de salud, impulsar la promoción de hábitos de vida saludables y reducir las desigualdades en salud.
La comisión estará integrada por representantes del Equipo de Atención Primaria, la Administración Sanitaria, el Ayuntamiento de Moraleja, los servicios sociales, centros educativos y diversas asociaciones y entidades locales, configurando un espacio estable de colaboración y trabajo compartido.
Entre sus funciones destacan la elaboración y actualización del Diagnóstico de Salud Comunitario, la identificación de necesidades y prioridades de salud, el diseño y evaluación de programas comunitarios, la promoción de la participación ciudadana y la coordinación entre los diferentes recursos sanitarios, sociales, educativos y municipales de la localidad.
Además, la Comisión podrá crear grupos de trabajo específicos en ámbitos como la infancia y adolescencia, el envejecimiento activo, la salud mental, la actividad física, la alimentación saludable, la prevención de adicciones o la lucha contra la soledad no deseada, entre otros.
Con esta iniciativa, el Área de Salud de Coria refuerza su apuesta por la salud comunitaria y por un modelo de gobernanza participativa que sitúa a las personas y a la comunidad en el centro de las políticas de salud, favoreciendo entornos más saludables y una mayor implicación de la ciudadanía en la mejora de su calidad de vida.


