Inicio de la campaña de vacunación frente a la gripe estacional

La gripe es una enfermedad infecciosa causada por un virus, cuyos síntomas son cefalea, dolores musculares, tos seca, fiebre y debilidad. Este virus suele circular entre la población durante todo el año pero, en su mayoría, durante la temporada de otoño-invierno. Para su prevención y control, así como para evitar sus complicaciones, la medida más importante y eficaz es la vacunación. No obstante, es importante recordar la eficacia de las medidas preventivas como: el lavado de manos, la protección al toser o estornudar, el uso de pañuelos desechables y la ventilación de los recintos.

 

Las cepas virales que circulan cada año cambian de una temporada a otra, lo que obliga a variar la composición de la vacuna todos los años. La OMS recibe información sobre las cepas que han aislado diferentes laboratorios distribuidos por todo el mundo. De esta forma, la OMS realiza una predicción sobre cuáles van a ser las cepas que circularán durante el invierno, de un hemisferio de la Tierra, basándose en las cepas que han circulado durante el invierno del otro hemisferio. Generalmente las predicciones aciertan pero, como puede pasar en la meteorología, pueden fallar.

En Extremadura, se estima una efectividad directa de la vacuna (sobre los vacunados) de alrededor del 70%. Además, existe la protección poblacional, que consiste en la protección sobre la población general, tanto vacunados como no vacunados, gracias a la inmunidad de los vacunados, que será del 52%.

La vacuna de la gripe es una de las medidas más costo/efectivas. Sólo en Extremadura se pueden evitar alrededor de 40.000 casos durante la temporada otoño-invierno.

La población a la que se dirige la campaña es:

  1. Personas mayores, preferentemente a partir de los 60 años.
  2. Personas menores de 60 años, que presentan un alto riesgo de complicaciones derivas de la gripe:
    • Menores a partir de 6 meses, y adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares (excluyendo hipertensión arterial aislada), neurológicas o pulmonares, incluyendo displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística y asma.
    • Menores a partir de 6 meses y adultos con:
      • Enfermedades metabólicas, incluida Diabetes Mellitus.
      • Obesidad mórbida (índice de masa corporal mayor o igual a 40 en adultos, mayor o igual a 35 en adolescentes o mayor o igual a 3 DS en la infancia).
      • Insuficiencia renal.
      • Hemoglobinopatías y anemias.
      • Asplenia.
      • Enfermedad hepática crónica.
      • Enfermedades neuromusculares graves.
      • Inmunosupresión (incluida la originada por la infección por VIH, por fármacos o en los receptores de transplantes).
      • Cáncer.
      • Implante coclear o en espera del mismo.
      • Trastornos y enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras.

En este grupo se hará un especial énfasis en aquellas personas que precisen seguimiento médico periódico o que hayan sido hospitalizadas en el año precedente.

    • Menores y adolescentes. De 6 meses a 18 años, que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de Reye tras la gripe.
    • Mujeres embarazadas en cualquier trimestre de gestación.
  1. Personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones:
    • Personal de los centros, servicios y establecimientos sanitarios, tanto de atención primaria como especializada y hospitalaria, pública y privada. Se hará especial énfasis en el personal que atiende a pacientes de algunos de los grupos de alto riesgo anteriormente descritos.
    • Personas que trabajan en instituciones geriátricas o en centros de atención a enfermos crónicos, especialmente los que tenga contacto continuo con personas vulnerables.
    • Estudiantes en prácticas en centros sanitarios.
    • Personas que proporcionen cuidados domiciliarios a pacientes de alto riesgo o mayores.
    • Personas que conviven en el hogar, incluidos los menores a partir de los 6 meses de edad, con otras que pertenecen a alguno de los grupos de alto riesgo, por su condición clínica especial (citados en el punto 2).
  1. Otros grupos en los que se recomienda la vacunación:
    • Personas que trabajan en servicios públicos y esenciales, con especial énfasis en los siguientes subgrupos:
      • Fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, con dependencia nacional, autonómica o local.
      • Bomberos.
      • Servicios de protección civil.
      • Personas que trabajan en los servicios de emergencia sanitaria.
      • Personal de instituciones penitenciarias y de otros centros de internamiento por resolución judicial.
    • Personas con exposición laboral directa a aves domésticas o a cerdos en granjas o explotaciones avícolas o porcinas y también a aves silvestres. La finalidad es reducir la oportunidad de una infección concomitante de virus humano y aviar o porcino, disminuyendo la posibilidad de recombinación o intercambio genético entre ambos virus.
    • Personal docente que trabaja en la Comunidad Autónoma de Extremedura.

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